Pocas veces un solo mes reúne tantos acontecimientos astronómicos capaces de recordarnos la inmensidad y la belleza del universo.
Agosto de 2026 será uno de esos momentos excepcionales.
Durante este mes podremos presenciar un eclipse total de Sol, un impresionante eclipse parcial de Luna, la tradicional lluvia de meteoros de las Perseidas, una alineación de varios planetas visibles y el paso de un cometa que cruzará lentamente nuestro cielo.
Cinco fenómenos que, por sí solos, justificarían mirar hacia el firmamento.
Juntos, convierten a agosto en uno de los meses astronómicos más extraordinarios de los últimos años.
El eclipse lunar visible en México
La noche del jueves 27 de agosto, prolongándose hasta la madrugada del viernes 28, tendrá lugar un espectacular eclipse parcial de Luna que podrá observarse desde todo el territorio mexicano.
Aunque técnicamente será un eclipse parcial, la sombra de la Tierra cubrirá entre el 93 % y el 96 % de la superficie lunar, por lo que su apariencia será muy similar a la de un eclipse total.
Durante el punto máximo del fenómeno, nuestro satélite adquirirá una tonalidad oscura con matices rojizos, ofreciendo una imagen realmente espectacular.
Horarios (Tiempo del Centro de México)
- Inicio del eclipse penumbral: 19:23 horas
- Inicio del eclipse parcial: 20:33 horas
- Punto máximo: 22:12 – 22:13 horas
- Fin del eclipse parcial: 23:51 – 23:53 horas
- Fin del eclipse penumbral: 01:01 horas del viernes 28
Cómo observarlo
A diferencia de un eclipse solar, este fenómeno puede contemplarse a simple vista, sin necesidad de protección especial para los ojos.
Si además cuentas con unos binoculares o un telescopio sencillo, podrás apreciar con mayor detalle cómo la sombra terrestre avanza lentamente sobre los cráteres lunares.
Para disfrutarlo plenamente, conviene buscar un sitio con poca contaminación lumínica y cielos despejados.
Será, además, el último eclipse visible desde México durante 2026, por lo que representa una magnífica oportunidad para disfrutarlo.
Un desfile de planetas
Agosto también ofrecerá otro espectáculo poco común.
Durante los primeros días del mes, especialmente alrededor del 2 de agosto, varios planetas aparecerán agrupados en una misma región del cielo antes del amanecer.
Júpiter, Mercurio, Marte, Saturno, Urano y Neptuno formarán un llamativo desfile planetario que permitirá observar simultáneamente buena parte de nuestro Sistema Solar.
Aunque algunos de ellos solo serán visibles con ayuda de instrumentos ópticos, el conjunto ofrecerá una vista realmente impresionante.
El eclipse total de Sol
El 11 de agosto, Europa será testigo de uno de los fenómenos naturales más impresionantes que existen.
La Luna cubrirá completamente al Sol durante algunos minutos, permitiendo contemplar la espectacular corona solar mientras el día se transforma momentáneamente en noche.
Lamentablemente, este eclipse total no será visible desde México.
La lluvia de meteoros Perseidas
La noche del 12 de agosto llegará uno de los momentos más esperados por los aficionados a la astronomía.
La lluvia de meteoros de las Perseidas alcanzará su punto máximo.
Con una Luna poco brillante, las condiciones serán excelentes para observar decenas de estrellas fugaces cruzando el cielo mientras pequeños fragmentos de polvo espacial se desintegran al entrar en la atmósfera terrestre.
Un espectáculo que nunca deja de sorprender.
El regreso del cometa Tempel 2
Durante todo el mes también será posible seguir la trayectoria del cometa 10P/Tempel 2.
Con ayuda de unos binoculares podrá apreciarse como una pequeña nube luminosa desplazándose lentamente entre las estrellas.
Será un visitante silencioso que nos recordará que el Sistema Solar permanece en constante movimiento.
Una invitación a mirar hacia arriba
Vivimos tan ocupados observando las pantallas que con frecuencia olvidamos levantar la vista hacia el cielo.
Sin embargo, el universo continúa ofreciéndonos espectáculos capaces de despertar la curiosidad, el asombro y la humildad.
Agosto de 2026 será uno de esos meses que vale la pena recordar.
Tal vez baste con apagar por unos minutos las luces, alejarnos del ruido de la ciudad y permitir que el cielo nos recuerde que formamos parte de algo infinitamente más grande que nosotros mismos.
El Abuelo Armando
